Doce / el coliseo mas de un mes despues
Desde chiquito las iglesias me dan miedo, esos enormes monstruos que siempre dirigen la mirada hacia el “fin de la linea”. En ese fin casi siempre esta una “imagen” que, lo aceptemos o no, nos hace sufrir. Sin embargo como pocas veces en la Igreja do Carmo, en Lisboa, por fin logre entender lo majestuoso que puede ser un espacio como éste. Esta foto es una especie de homenaje a mi papa… Te pude ver en la eternidad del cielo….
ocho / libreria lello, porto